
Tras el huracán Odile en 2014, La Paz impulsó un estudio de resiliencia urbana para evaluar impactos, capacidades locales y acciones prioritarias ante futuras amenazas. Con apoyo del BID, la International Community Foundation y Cómo Vamos La Paz, se diseñaron indicadores específicos para huracanes y calor extremo, así como herramientas de monitoreo y una hoja de ruta para fortalecer a la ciudad.

