
El diagnóstico señala que La Paz es altamente vulnerable al cambio climático debido a su ubicación y condiciones ambientales, enfrentando impactos como ciclones más intensos, escasez de agua, pérdida de biodiversidad y mayores costos para la población y sectores productivos. Para reducir estos riesgos, la adaptación debe integrarse a las políticas de desarrollo y basarse en la participación activa de comunidad, gobierno y sector privado.

